Consejos para emprendedores: ¿has decidido emprender? agárrate los machos

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3p del emprendedor consejos emprendedores

Hace ya unos años que escribí este artículo para un proyecto de emprendeduría puesto en marcha por una Telco para la que colaboraba. Son unos sencillos y básicos consejos para emprendedores, surgidos de la experiencia y compartidos por muchos conocidos. He querido recuperarlo porque siento que sigue tan vigente como el primer día. Emprender no solo hace referencia a poner en marcha una empresa, sino a empezar proyectos personales, ideas con las que quieres hacer algún cambio en tu vida o en la de otros. Escribir un libro, por ejemplo, también es emprender.

No es que me guste poner símiles como este, pero sera importante que sepas dónde te estás metiendo cuando decides emprender. Lo más amable por nuestra parte sería convencerte de que todo va a ser un camino de rosas, pero no sería cierto. Esta va a ser la peor y la mejor de las experiencias y nada te va a garantizar el éxito, por lo que es también, muchos veces una misión suicida. Sin embargo, como suele decirse unas veces se pierde y otras se aprende, así que es posible que de todo esto saques solo cosas buenas. A los emprendedores no nos ponen las cosas fáciles, pero el camino suele merecer la pena.

Como decían en la tele: buscas la fama y la fama cuesta, y te va a salir caro. Principalmente te va a salir caro en una de esas cosas que los gurús llaman intangibles: energía. Esto te robará mucha energía, casi toda. A ti y a la gente que tienes alrededor.

Nadie te puede garantizar que vaya a merecer la pena, así que toca atarse los machos. Aunque la expresión suene un poco grosera, en realidad los machos son los cordones que sujetan la taleguilla del torero, justo a la altura de las corvas y es uno de los últimos gestos que hace, concentrado ya en lo que se le avecina, para decir que está preparado para salir a enfrentarse a lo que venga.

Según tengo entendido (no soy, ni mucho menos, aficionada) los toros a los que se enfrenta un torero son seis. En tu caso serán muchos más, pero hay tres que te van a pesar especialmente, que te harán muchas veces querer tirar la toalla, aunque también los puedes torear con éxito. Te vas a encontrar con muchísimo contenido que aplicar en el proceso que emprendes, ahora, pero por el momento piensa que estos van a ser los principales “toros” que te tocará lidiar

La soledad. Te vas a sentir solo en el camino, aunque tengas el apoyo de tu familia y de tus amigos, en algún momento vas a sentirte muy solo estate totalmente seguro de ello. Va a ser uno de los principales ladrones de energía. Como dice Guy Kawasaki, un buen recurso en este caso es buscar “almas gemelas”, partners, socios, equipo.

La frustración. Vas a cometer muchos errores. Esto es otra cosa que podemos garantizarte. Se paciente contigo mismo. Nadie nace aprendido y vas a tener que poner en práctica más de una vez eso de “prueba y error”. Y se humilde, para reconocer cuándo te has equivocado en algo y para evitar repetirlo. Como decía Joseph Conrad  “ningun hombre triunfa en toro lo que emprende, en ese sentido todos somos unos fracasados”.

El miedo. No te decimos que te lances a lo loco a poner en marcha la primera idea que se te pase por la cabeza. Contamos con que no es ese tu plan inicial. Pero seguramente en el camino te encontrarás con situaciones y decisiones que te paralicen. En estos casos recuerda que un barco amarrado en el puerto no corre ningún riesgo pero tampoco va a ninguna parte. Aunque tampoco irá a ninguna parte sin un piloto sensato y con conocimiento en navegación. Preparate para ser el mejor en lo que haces, y el miedo se irá diluyendo.

Como ves no sera fácil. Ahora, y también desde la experiencia, tendrás que ejercitarte en las 3Ps del emprendedor novato, el equivalente empresarial de la muleta, el capote y la espada.

La pasión. Con tu empresa vas a empezar una relación estable y de larga duración así que vas a necesitar mantener viva la llama de la pasión, porque va a ser lo único que te ayude a levantarte las veces que haga falta y que te recomponga después de cada tropiezo. Stendhal decía que “con las pasiones uno no se aburre jamás; sin ellas, se idiotiza”. Ama lo que haces. Date una razón para levantarte cada mañana.

El positivismo. Ya lo habrás leído en algún otro sitio, el emprendedor de éxito es positivo. Se positivo, no inconsciente. Es una actitud constructiva ante la vida que aunque no lo creas puede (dicen los expertos) ayudarte incluso en tu cuenta de resultados.

La proactividad. No soy muy partidaria del “más vale pedir perdón que permiso”, pero nadie va a hacer por ti el trabajo sucio. Como decía Proust “la sabiduría no nos viene dada sino que debemos descubrirla por nosotros mismos, después de un viaje que nadie puede ahorrarnos ni hacer por nosotros.”

Pues ya lo sabes. Tres toros, tres herramientas. Agárrate los machos. Valor y al ruedo.